jueves, marzo 04, 2010

Esperanza

La esperanza es lo último que se pierde, dicen...Por eso, cuando escucho las voces y veo las miradas deseperanzadas de miles de chilenos, siento una gran angustia y las ganas de que todo esto haya sido un mal sueño.

Esto un llamado a la esperanza...

Es un llamado a pensar que hay momentos en la vida que representan un punto de inflexión en el camino recorrido. Que, desde ahora, todo puede ser como lo hemos soñado.
Un llamado a crear, desde hoy, el mundo en que queremos vivir. A crearlo sin ese miedo característico de que no se puede, porque ya no hay miedo. Todo el miedo se acabó el día del terremoto y viendo las consecuencias...y no me refiero a las réplicas, sino a los saqueos, a los asaltos.

Te pregunto: ¿Qué se siente vivir atreviéndose, vivir sabiendo que ya no se puede tener más miedo del que ya tuviste?

Ya no hay miedo. Tenemos, en cambio, la posibilidad de hacer andar un gran motor que nos mueva y nos haga seguir avanzando.

Chile no está en el suelo. Hay casas en el suelo, sí. Hay edificios inhabitables, también. Pero hay sobre todo, hay corazones dispuestos a darlo todo. Hay pasión para lograr que cada persona que está caida, se ponga de pie. Ahora es cuando.

Les dejo algunas frases que he escuchado de la gente con ese fuego interno que no se apaga:
"Perdí todo...Soy profesora de una escuela rural, pero les digo a mis alumnos que me esperen, porque voy a volver a hacerles clases, sea como sea"
"¿Mi casa? Se derrumbó, pero estamos vivos, que es lo importante"
"Lo más importante es que mis manos quedaron sanas, para volver a trabajar y levantar a la familia"

Los países que caen, las personas que no se levantan, son aquellas que dejan que su fuego interior se apague...
Y desde acá, mientras podamos, tenemos que hacernos cargo de mantener vivas las llamas de los corazones de las personas que no están bien...
Si para ti es difícil ayudar desde la distancia, alrededor de nosotros podemos encontrar gente con la que interactuamos todos los días que pueden estar a punto de caer...(¿Sabes cómo quedó la persona que hace el aseo en tu oficina después del terremoto? ¿Sabes si la casa del conserje de tu edificio resistió?)

La fuerza más grande que ha azotado Chile en el último tiempo vino desde lo profundo de la tierra. Es el momento de que la fuerza más grande que nos mantenga vivos venga desde lo más profundo de cada uno de nosotros.

Pregunto, como tantas veces: ¿Quién se suma a las personas que queremos construir un mundo mejor?

Y por último...Nunca, nunca, dejemos de soñar...Los sueños hechos realidad comienzan con un sueño...
Yo ahora, sueño y me pongo a trabajar por construir el país que siempre he querido...¡¡Ahora es cuando!!

7 comentarios:

Felipe Landaeta dijo...

Rai,

Emocionante leer lo que escribes.

Me siento orgulloso de lo que está pasando. Mientras otros países se unen frente a enemigos, nosotros nos unimos para nosotros mismos. Me parece que esto es algo que está cambiando al mundo y ha movilizado a mucha gente.

Me parece increíble lo que pasa, constatar que aparece la solidaridad y el apoyo a lo largo y ancho del mundo, y reconocer que nuestro país tiene buenas relaciones con gran parte del planeta.

La llama está más fuerte que nunca, el orgullo es gigante en medio de la crisis.

Un abrazo fuerte

Carolina Concha M. dijo...

Raimundo, siempre es enriquecedor leerte y me alegro q dp de tanto tiempo lo hayas vuelto a hacer. Sobretodo dadas las circunstancias.
Solo quiero hacerte saber que con tus palabras removiste algo muy profundo en mi tb... y es q es muy cierto cdo del miedo ya pasa a ser insuperable, pero al mismo tpo los sueños y oportunidades, innumerables.
Hasta esa noche, jamás había sentido tanto susto.. pero luego, nunca había estado tan agradecida como lo estoy hoy.

Un abrazo enorme.
C.

Anónimo dijo...

Rai

primero k nada gracias por terminar de encender este fuego interior... me hacian falta tus palabras... hoy tengo la energia de toda la gente k esta luchando por esto, tengo el orgullo de ser parte de una comunidad inmensa, fuerte, generosa... siento la necesidad de ser motor k impulsa acciones buenas... de soñar en grande... de vivir a concho esta vida mia!!! y de tirar pa`riba mi patria...
Gracias denuevo... y me gusto saber k si... si sé k paso a mi alrededor, se k Gracias a Dios toda la gente k interactua conmigo esta bien... y k reparti abrasos de pura felicidad de ver a mi gente bien!!!

ELIZABETH M.

Ignacio Fernández dijo...

Bellísimo. Desde adentro hacia afuera. Que este terremoto interno nos haga reconstruir una mejor versión de nosotros mismos, como personas y sociedad.

Fernanda Astudillo Blanche dijo...

Raimundo,

Gracias por tus palabras y concuerdo contigo.

Hoy tenemos dos opciones: o vivimos con miedo y nos encerramos, o seguimos adelante disfrutando de la vida a diario.

Al igual que como ocurrió después del ataque de las torres gemelas en Estados Unidos, creo que tenemos que salir a trabajar, y no seguir con miedo por lo que pase, sino que seguir construyendo día a día y viviendo cada segundo.

Muchas gracias por tus palabras y gracias por impulsarnos a seguir soñando juntos.

Un abrazo grande,

Feñita

M.E.A.B. dijo...

Por supuesto, concuerdo contigo. Imagínate cuántas veces se nos derrumba la gente que tenemos al lado y ni cuenta nos damos. Pero ahí estamos diariamente, al lado, y podemos darnos cuenta o ignorarlo, hacer algo o pasar de largo. Ahora vemos el suelo estremecerse en un país donde las caídas han sido sólo la mitad de un tremendo rebote... donde los miedos sólo han hecho que los chilenos se vuelvan más fuertes, crezcan más rápidamente y, lo más bello de todo, abracen con más fuerza.

Anónimo dijo...

Raimundo,

Te invito a formar parte de la cadena de amigos. Cuando tengas un tiempo te invito a conocer mi blog, siempre podemos hacer algo mejor.

http://tutiempomialegracadenadeamigos.blogspot.com/